Desde cero: con qué añadir color a la caligrafía

Ya he contado qué líquidos me parecen adecuados para comenzar con la caligrafía. Y para seguir también. Porque… hay que practicar.

Y para llenar hojas y hojas, es ideal, como decía la nogalina o la tinta china.

Sólo con la nogalina, y aclarándola con agua, ya se pueden generar efectos interesantes de cambios de intensidad. Simplemente con cambiar la saturación con agua, parece que conseguimos añadir color a la caligrafía. Como en esta obra que hice en un taller de Massimo Polello:

Pero, ¿y cómo añadimos color a la caligrafía?

Añadir color con acuarelas

Las pinturas de acuarela son pigmento y un aglutinante soluble al agua (goma arábiga). En función de la calidad de cada componente, así será la calidad final de la acuarela.
Las marcas suelen tener varias gamas de calidad dentro de su surtido.

Permanencia

Además, tal y como aprendí en el curso de acuarela con Tomás Hoya , también hay que vigilar la permanencia.

Si queremos que nuestros colores perduren en el tiempo, sobre todo si van a estar sometidos a la luz (por ejemplo: enmarcados en una pared), es buena idea preocuparse de que la permanencia del pigmento sea larga. Así aseguraremos que el color no variará con el tiempo.

Yo suelo emplear las acuarelas, o bien para escribir con ellas directamente.

A gotitas

O bien para añadir pequeñas gotas de color en la letra ya escrita con nogalina y aún húmeda. Así la acuarela y la nogalina se mezclan, hablan de sus cosas, y cuando se secan surgen efectos realmente interesantes.

Recuerda que en el mundo de la acuarela, el blanco lo da el papel, y para que un color se aclare hay que conseguir que se vea más el papel, así que hay que añadir agua.

Bueno, mira este vídeo donde añado agua y acuarela de color rojo a una letra escrita con nogalina.

Añadir color con Gouache

A diferencia de la acuarela, el gouache es opaco. Y es fantástico si lo que queremos es escribir sobre un soporte oscuro. Una acuarela de color amarillo, por ejemplo, no se verá sobre un papel negro. En cambio el gouache sí. Y además se verá bien brillante.

Aquí tienes un trabajo del magnífico maestro Keith Adams. Algún día de mi vida haré un trabajo así sobre negro, a ver qué tal…

Gouache de colores sobre fondo negro. Trabajo de Keith Adams.
Gouache de colores sobre fondo negro. Trabajo de Keith Adams.

El gouache es igualmente soluble en agua. Suelen venderlo en estado pastoso, con licuarlo un poquito estará listo para usarse.

Para trabajos importantes, hay quien añade yema de huevo. Aporta brillo.Y también clara de huevo, aporta elasticidad. Aquí lo cuenta Donald Jackson (calígrafo oficial de la corona inglesa). Esto no habla en concreto de añadir color a la caligrafía, pero es igualmente interesante : – )

Estas sustancias son las que suelo usar si la caligrafía la trazo con plumilla metálica o pincel.

Si voy a escribir con rotulador, obviamente, el color me lo dará el rotulador. Y si quieres hacer degradados de colores con rotulador, necesitarás varios rotuladores.

Comienzo de degradado entre amarillo y naranja, con gouache. Trabajo de Esther Gordo.
Comienzo de degradado entre amarillo y naranja, con gouache. Trabajo de Esther Gordo.

En cambio con la acuarela o el gouache, será más fácil crear degradados. Pero ya hablaremos de estos degradados de color en otra ocasión, merecen una entrada entera para ellos.

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